miércoles, 22 de junio de 2011

Amigos de la oposición: Yo quiero sacar a Chávez, búsquenme un candidato que no sea majunche para votar por él. Por favoooor.


Los pueblos que no conocen su historia

Se ven obligados a repetirla

(Santayana)

¡Qué buena vaina!

Cada vez que a alguien quiere descalificarme, como no lo pueden hacer conmigo, me recuerdan la militancia adeca de parte de mi familia. Como si ellos hubiesen acompañado a Hitler en el holocausto o hubiesen participado en las huestes de Atila.

Este servidor es militante de los sueños, de la libertad de pensar, del pensamiento crítico, enemigo del jalabolismo, de andar arrastrado pidiendo cargos o prebendas. No lo hice antes, y no lo hago ahora.

Creo que tengo el respeto de la gente que me rodea. De quienes me han tratado. Algunos hasta piensan que soy un fracasado por no ejercer la ingeniería, y por no tener dinero. Pero aquí estoy. Tengo algunas cositas que exhibir.

Humildemente.

No he querido correr más que la pelota, como dicen en el béisbol, acepto mis limitaciones. Cuando me equivoco, soy el primero en reconocerlo. Es más, ni siquiera me gusta chulearme llamadas de los teléfonos de mis amigos. Ni siquiera de mis hermanos. A menos que sea muy necesario. Me gusta comprar mi periódico. Me siento incómodo leyendo un periódico ajeno.

Hemos desarrollado trabajo comunitario en el ámbito cultural. Y estoy hablando de los tiempos en que la llamada democracia participativa no existía, y de repente nos veían como bichos raros porque no andábamos como muchos dirigentes de la democracia representativa, buscando reales y haciéndonos ricos (parece que para algunos, la corrupción existe solamente desde 1 999).

Hay gente que adora a los EE. UU. Están en su derecho. Se avergüenzan de haber nacido (allá ellos, lástima que salieron con la piel algo oscura, sino metieran el strike allá y pasaran por WASP (White Anglo Saxon Protestant, como yo que se que a pesar de su pitiyanquismo, no conocen la traducción se los diré: significa: Blanco, anglosajón y protestante, que son quienes dominan la política en los “Yunai estais”.) Y no me digan nada sobre Obama, porque se comporta como el más blanco de los blancos, es decir, el perrito moviendo la cola ante quienes lo colocan allí. Por si no lo sabían, queridos pitiyanquis (¿verdad Héctor?), allá mandan las empresas transnacionales y la banca judía. ¿O me vas a desmentir? Eran el paradigma de la administración y de los valores del capitalismo. Entonces, ¿cómo se explica que uno de los bancos más grandes y representativos del sistema J. P. Morgan, haya quebrado? ¿O es que eso fue culpa de Chávez, o en su defecto Fidel?

A estos amigos, volviendo a nuestra querida tierra (Yo si la quiero), se les olvida que su simpático presidente que hasta se le formaban unos hoyitos en los cachetes, tan buena gente él, se la pasaba borracho, y que en la práctica la presidenta era la abogada “summa cum laude” Blanca Ibañez Piña (no has sido la única que si ir a clases logre esta proeza, amiga Evelyn Trejo de Rosales).

Se les olvida que el presidente CAP, antes de ser presidente, fue ministro del Interior, y se encargó de sofocar las rebeliones del “Porteñazo” y el “Carupanazo”, claro, eso hay que olvidarlo. También hay que olvidar las masacres de Yumare, Cantaura y El Amparo. Mientras que denuncian, con toda la saña que son capaces los medios de comunicación , la “paliza” que le dieron a su “dirigente” estudiantil Lorent Saleh, a quien todo el mundo vio agredir a un policía en el rostro, en evidente acto de malcriadez. Yo le preguntaría a mi amiga Lesbia, que hubiese pasado, si a cualquiera se le ocurriera “alzarse” ante un policía durante los dorados y felices años de la IV república. Les contesto, y déjenme por embustero: Lo molían a palos, y le aplicaban la Ley de vagos y Maleantes. ¡O es que eso no existió?

Mi amiga Lesbia disfruta de su merecida jubilación como ex empleada de LUZ, y además en los tiempos de Alemán, fue directora en Cabimas de la LOPNA. ¿Me vio ella censurándola por eso? ¿Me vio aparecerme por allá para pedirle un favor? Acusa a mis hermanos de adeco (no sabía que eso era delito). Les cuento como vive Edy: tiene una casita en El Lucero, la cual ha ido levantando con la ayuda de su esposa. Tiene un carro Dodge de los años 60 o 70 (¿o será que es una Hummer disfrazada, para que la gente crea?). Fue durante siete años director de la ONIDEX (Ahora SAIME). ¿Tiene mi amiga Lesbia alguna acusación contra él.? Acudir a la Fiscalía, por favor.

Mi familia vive en esta casa en La Misión, desde hace exactamente 50 años, y la casa se le ha ido mejorando su aspecto, poco a poco, demasiado poco a poco, diría yo. ¿O es que tenemos que sentirnos acomplejados de querer vivir mejor? Por cierto, al techo le sale cambio urgente, porque ya está muy oxidado. ¿Nos han visto haciendo potazos públicos para hacerle a arreglos en nuestra casa? Somos siete hermanos. Al otro, Ely Antonio, fue asesinado por un adeco llamado José Angel Reyes, por si no lo sabían.

Cada vez que Otto, va a cualquier programa de TV o radio, la pregunta recurrente siempre es la misma: ¿usted fue adeco?. La respuesta: si, ¿y qué?

¿Entonces la gente no puede cambiar de orientación política? ¿sino hubiese sido por los votos de adecos y copeyanos arrepentidos, cómo carajos habría ganado el comandante Chávez?

Se que vivimos en una tiranía. Claro, la tiranía del poder popular. Que ha dado a la revolución como ganadora de 14 de 15 procesos electorales.

¿Quieren sacar a Chávez? Están en su derecho.

Entonces, ¿Por qué no se buscan a un candidato que se parezca al pueblo como Chávez? ¿ustedes creen que con bates quebrados como Ledezma, Eduardo, Oswaldo, con fascistoides como Henrique Capriles Radonsky, limitados mentales como Pablo Pérez, quién imagínense, menos inteligente que el filósofo y prófugo Manuel Rosales, van a derrotarlo? O con los estudianticos, que no recuerdan no siquiera la historia reciente, porque según ellos no habían nacido para ese entonces. Entonces, según ese concepto, no existió ni Atila, ni la Edad media, ni el renacimiento, ni un carajo, porque ninguno de los actualmente poblamos el planeta, estaban vivos en esos tiempos.

Vámonos a un ejercicio de rebeldía: Yo ya no quiero a Chávez, denme un nombre de alguien a quien yo pueda respetar por su seriedad e idoneidad, y juntos sacamos al tirano de Sabaneta.

Mientras tanto:

¡Viva mi comandante Chávez por siempre! (hasta tanto no lo encuentren)

2012, 2018, 2024, 2030….

Mientras tanto, vayan buscando su gallo, por ahí debe andar germinando.

Pedro Querales C.

C. I. 3.638.188

Presidente de Fundación Comunitaria la Misión

pedroqueral@hotmail.com

¿Qué pasaría en el planeta si no hubiera artistas plásticos?


Si el mundo fuese claro, el arte no existiría.

Albert Camus

He tenido la suerte que la vida me ha colocado en donde debo estar.

Desde que aprendí a leer, a los seis años, no he dejado de hacerlo, y confieso con mucho orgullo, que es mi vicio favorito. Y luego, con los años, y lentamente, se me ha dado por escribir. Y como dice el refrán: “Dios los cría y ellos se juntan”.

Benedetti, dice que el desvelo social conduce a la cultura.

Claro, que sí. Desde el momento en que nos dimos cuenta que este mundo era muy injusto como estaba concebido, nos fuimos sumando a los pares, en los que también creían que podía haber un mundo mejor. El camino va decantando y muchos de nuestros prohombres, que admiramos por su valentía y claridad revolucionaria, se los fue tragando la historia y su amor por lo material, y nos dimos cuenta que su discurso, solo era una especie de cortina de humo para esconder otras intenciones.

Pero no hay mal que por bien no venga.

Hemos ido conociendo gente muy interesante, y con el tiempo nos hicimos amigos, compañeros de camino, militantes de los sueños. Hoy es día 10 de mayo. Y hace 122 años nació uno de los genios de la pintura venezolana, Armando Reverón, el mago de la luz, el de Juanita y Castillete, “el que cuando vivo no valía, de bellas artes, ni hablar” según Ali Primera. Y como les decía, tenemos la suerte de ser amigo de muchos artistas plásticos. Algunos como Rafael Vargas, Luis Sánchez, barbero además, Pedro Oporto, Margarita Soto, Blanco Aparicio, Petra Navarro, la gran promotora que fue la doctora Flor Romero, y el gran Emerio Darío Lunar, quien precisamente, ganó el premio “Armando Reverón”, en 1989, cuando se cumplieron los primeros cien años del nacimiento del gran “titiritero”, ya nos dejaron, pero por eso dicen que “la vida es corta y el arte es largo”. Su obra les trasciende y permanecen vivos gracias al cromatismo y a sus propuestas estéticas.

También hemos sido amigos de Omar Patiño, desde nuestra niñez común, de Alexis Ochoa, Nilsson González, Rodrigo Barrios, Enrique Colina, Aldemaro Romero, Oscar Farías, Elsie Arratía, Rafael Chirinos, Freddy Escobar, cochabambino con pasantías en Cabimas, con nexos indelebles con nuestra tierra, Lucidio González, Miguel Rivero, Marcelo Bermúdez, Lisando Urdaneta, Mario Arias, Angel Chirinos, Edison Díaz, Mirian Franco, Susana Gallardo, Ismaldo Vargas, José Lunar Lira, Miguel Leal, y me perdonan, los que faltan pues ya mi memoria no es la misma.

Con ellos hemos compartido muchas exposiciones, noches de bohemia, discusiones, peleas, en fin todo lo que un ser humano vivo y creativo comparte, pues siempre se ha pensado que los artistas son gente rara. Claro que lo son, no faltaría más. Sino no me atrevería a llamarlos mis amigos y sentir respeto y cariño, por ellos.

El artista plástico, cuando baja de su mundo y comparte con nosotros, los simples mortales, nos hace un gran honor, y más allá de los naturales defectos del género humano. Se atreve a hacerle guiños a la vida con sus naturales excesos, excentricidades, arranques de cordura y el arte de la levitación, sin la cual no fueran sino simples sombras que pasan por la vida.

Por eso, hoy 10 de mayo, estamos invitados a ese reencuentro con las cosas hermosas que nos da la vida, sin la cual nos sentiríamos desolados, por no existir el elemento transformador del arte, de la poesía, de la literatura, de la escultura, del teatro, del canto.

Entonces, díganme amigos lectores: ¿serán capaces de mezquinarme el alto privilegio de conocer a tanta gente que se atreve a ser artista, a sabiendas que sería más fácil, pero banal, buscar una ficha blanca en PDVSA, y “garantizarle el futuro a la familia, beber bastante y jugar caballos además”, pero que luego de morir, al tercer día después de la última noche y lágrimas, nadie más se acuerde de él o ella, a no ser los primeros de noviembre, si es que encuentran su tumba?. ¿por qué? Bueno, sencillamente, porque prefirieron el apego a los placeres mundanos (mosca, y no es que los artistas no lo tengan, claro que sí). Pero que nunca tuvieron ante sí, un lienzo en banco, una pared (Aunque fuera para escribir un graffitti), o en sus manos un pincel, una paleta y una espátula. seleccionar el tema, la técnica, los materiales y todo aquello que constituye el hecho creativo de dar a luz una obra de arte.

Vamos a estar, claros, no todos lo logran, pero vale un potosí el intento.

Feliz día a los artistas plásticos que conozco, que conocí, que estoy por conocer, y a los que nunca conoceré.

Ustedes me han enseñado que en nuestras vidas no debe haber paredes desnudas.

Pedro Querales C.

C. I. 3.638.188

Presidente Fundación Comunitaria La Misión

pedroqueral@hotmail.com

La Misión Vivienda, la puntilla…

POR UNA CASITA...

Quieres, por una casita,

quitarme la libertad.

La libertad es bonita.

y esa casa no es verdad.

Trece años llevo esperando

Y no has puesto ni un ladrillo

Pero sigues ofreciendo

Una villa y un castillo

Ya yo no te creo nada

mentiroso frijolillo

Trece años llevo esperandoduropor ese fundillo

(Tirso Herrera Ortiz, locutor y poeta barinés que vive en Cabimas y no cree en el comandante)

Estuvimos este sábado recorriendo parte de la ciudad de Cabimas, Yasmin Palenzuela se la recorrió toda (en el resto del trayecto la acompañó el camarada Yosmer Alvarez) en un operativo comunicacional que nuestra emisora comunitaria Misión 89.5 FM, desarrolló desde las 8:00 am hasta las 8:00 pm. Con el fin de llevar a la audiencia lo que estaba sucediendo, minuto a minuto en el comienzo de la Misión Vivienda que el gobierno revolucionario como política d estado, ha lanzado con el fin de darle una respuesta contundente al problema del techo propio, que viven muchos venezolanos, en un problema que se viene acumulando y que los cuarenta años de democracia representativa no tuvieron la voluntad de resolver.

Y el problema no es nuevo.

En la campaña electoral de 1968, el Dr. Rafael Caldera, en su estrategia de campaña ofreció (para darle una respuesta definitiva, según él, al problema de la vivienda) nada más y nada menos que cien mil casas por año, que obviamente y en multiplicación sencilla, representaban quinientas mil casas en su gobierno de cinco años. Creo que cumplió, no a medias, supongo que en los cinco años, y habría que revisar estadísticas, ni siquiera a cuartos ni a tercios, pero ni de vainas hizo cien mil en los cinco años.

Y las casas que fabricaba la IV república eran verdaderas casitas de paloma. Y me remito a mi ciudad, Cabimas. La Urbanización El Solito, en la actualidad, muy bonitas y ampliadas, fueron entregadas, al igual que las de Los Laureles (fui a la inauguración, en la cual estaba el Dr. Omar Baralt, gobernador del estado en el gobierno de CAP, quien dijo en su discurso: “la gente lo quiere es su casita, no importa si en obra limpia, o con escasez de los servicios básicos, en el camino se van enderezando la cosa (total, los pobres no son muy exigentes)”.

Yo visité la casa que le asignaron a un amigo mío, y sentí pena por él, una mini casa, y en la cual había que gastar en el friso, la pintura, acondicionamiento de la sala sanitaria, los implementos de la cocina, lavaplatos, etc. Y construirle el lavadero. En otras palabras, lo que te entregaban era una especie de proyecto de casa, llamémosla, rudimentos de una futura casa.

Bueno, la gente, le echó bolas y hoy día casi todas las casas lucen ampliadas y remodeladas, pero por iniciativa y duro trabajo de sus moradores.

En el poema que colocamos en el epígrafe, el poeta Tirso Herrera, dice que aparte de todo, “te darán la casa, pero te quitarán la libertad”, se te olvida, amigo Tirso, mencionar en el poema de marras, que también llevan instaladas en todos los ambientes cámaras (no en los bombillos, pero tampoco te voy a decir donde, jejeje) para ver quien habla “guevonadas” de Chávez, claro, Fidel en Cuba, se pasará lo que le queda de vida, averiguando el pensamiento íntimo de los venezolanos.

Saquemos cuentas:

El gobierno piensa construir, aproximadamente, dos millones de casas, en siete años. Para el año 2011, ha destinado 30.000 millones de bolívares. Pero al vocero del gobierno se le olvidó, no quiso decir, (pero yo si lo se) que hay que invertir, por lo menos 30.000 millones más en equipar de cámaras, monitores, audífonos, software de edición y todo lo que implica (oidores, para que rieguen el chisme a los comandantes Chávez y Fidel). Y se entere quien habla mariqueras de ellos dos.

Jajaajajajajajajajajajajajajajjajajajajajajajajajajjajajajajajajajajjajajajajajajaja.

Como si no dijeran cualquier cantidad de estupideces, especulaciones (y les suelto esta: Chávez tiene preñada a Mari Pili Hernández desde el año 2000, y ¡oh, misterio! Todavía no ha parido. Lo mismo pasa con Gisela, la hija de José Vicente). Sin contar el derrumbe de la República en manos del tirano.

Lo que si no se es como van a hacer para instalar las cámaras en la casa de Tirso Herrera, pues me imagino que no va a pedir vivienda, aunque lo vi en el casco central de Cabimas (no me fijé si tenía chuleta, a decir verdad), en el lugar de la inscripción de la Misión Vivienda.

No se cuantas casas ha construido el gobierno venezolano en el país desde 1999. Pero lo que si les puedo decir con propiedad es que ha construido, solo en Cabimas, más que las que ellos hicieron en 40 años. Así de memoria: están a la vista en la Intercomunal, las que se hicieron en Punta Gorda, las de Villa Feliz, que ya lleva varias etapas. Sin contar, las que han construido los Consejos Comunales.

Pedro Querales C.

C. I. 3.638.188

Presidente Fundación Comunitaria La Misión

pedroqueral@hotmail.com

Crónica a las madres sin mercadería


Tú me enseñaste,

A compartir el pan,

A compartir los sueños

A no matar las mariposas

A no cortar las rosas que en tu jardín cultivabas

(Fragmento de madre, déjame luchar, Ali Primera)

Pertenezco a esas migraciones internas que nuestro país vivió, como producto del abandono del campo, porque sencillamente no daba para comer. Nací en una hacienda cafetalera, ya en quiebra para esa fecha, llamada San Rafael de Topeyes, en Siquisique, estado Lara. De ella solo recuerdo, cuando volví a los diez años de edad, por allá por 1963, divisándola desde una loma hacia abajo (claro está): un viejo caserón en ruinas, y nosotros, mi primo Alirio y yo, al lado del horno de barro, donde se hacían los panes, de los cuales no recuerdo su sabor. Se me quedó en la mente, y a 48 años de distancia no se me ha borrado. Más nunca he vuelto y supongo que ya ni la casa existe.

También recuerdo el viaje camino de mi caserío natal hasta el Zulia, un viaje que me parecía interminable, pues venía en el regazo de mi madre, en un autobús de la época, de esos, que traían puercos y gallinas (ni tanto, jejeje), pero cuando miraba hacia arriba esos cerros pelados de las extintas curvas de San Pablo, eran tan parecidos que me parecía que estaba pasando siempre por el mismo lugar, y le pregunté a mi mamá: ¿Por qué estamos dando vueltas? ¿por qué no avanzamos?, ella me dijo: No estamos dando vueltas, ya vamos a llegar. Creo que llegamos en la noche, aun caserío de la zona rural de la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, llamado Los Guaudales, y si me preguntan ahorita, la verdad es que no se donde queda. Llegamos ahí porque mi tío Zenón, se había venido antes con su familia. El grupo familiar nuestro estaba compuesto por mi mamá Carmen, obviamente, papá, Tía Reina (aunque se llamaba Isabel Rafaela), Mi abuela Sixta (Mimama), Héctor, Douglas (con seis meses de edad) y claro, está, yo.

No se cuantos meses estuvimos allí.

Pero en una de las idas de mi padre Silvestre Querales, al centro de Cabimas se encontró a nuestro primo Hermes Querales, se saludaron, y luego de ponerse al día, Hermes le preguntó: y dónde piensan vivir, papá, creo que le dijo, quisiéremos vivir en Cabimas, pues hay mayor oportunidad de empleo. Estábamos en 1958. Hermes le dijo: yo tengo un sobrino, Efraín, soltero todavía que está haciendo su casa allá en La Misión, pues se piensa casar en uno o dos años. Puedo hablar con él para que te la alquile. Y en efecto, se conocieron y nos mudamos a La Misión, hasta el día de hoy.

Cosas que recuerdo al llegar a Los Guaudales: 1) ese insoportable calor (Topeyes era un páramo) las noches eran horrendas, tan pobres que no teníamos abanico. Es más, creo que esa casa no tenía ni electricidad; 2) no aguantaba caminar en plano, (allá todo eran laderas, bajas y subidas); 3) El sarpullido que se nos pegó a los muchachos, y nos provocaba una piquiña en todo el cuerpo y 4) murió un bebé, (no se quien era, ni de quien) pero me tocó ver como lo metían a una cajita blanca (urnita), y cómo alguien clavaba la caja para sellarla. Yo pensaba: ¿esos clavos no le harán daño al bebé?.

La Misión era un caserío marginal, y la calle (callejón Los Hornos) donde nos mudamos, se llamaba así, porque allí estaban los hornos para fabricar el carbón que usaban para cocinar los moradores, quienes lo compraban a los carboneros (así los llamaban). Siempre teníamos los pies negros. No había agua potable. Y el agua para beber y cocinar la buscaban mi tía Reina y mamá en la playa. (las aguas del lago todavía eran potables). Allá también lavaban. Yo me asombraba como mamá y Tía Reina, cargaban, las ollas de agua sobre sus cabezas, pues se colocaban un trapo bien acomodado de tal manera que no se cayeran la olla, en ambas manos traían la ropa, y otra olla de agua. Menos mal que la playa quedaba a menos de 200 metros de la casa. Las calles, no eran callen y tenían los surcos que dejaba el agua de lluvia. Afortunadamente La Misión es un barrio alto, y nunca ha habido peligro de inundación. Y lo digo, porque en esos años escuché decir, que se había inundado Tierra Negra, y a la gente la reubicaron en una zona llamada Nueva Cabimas.

Otro recuerdo inolvidable, o mejor dicho tres:

Uno: Una vez llegaron los zagaletones del barrio, persiguiendo un perro, que supuestamente tenía mal de rabia, frente a mi casa, lo mataron a pedradas, y no se me olvida como el perro, intentaba defenderse ante esa jauría humana. Dejaron un guiñapo de huesos, carne y sangre, cubierto de piedras.

Dos: una de las jornadas de vacunación. Todos los niños del barrio tratamos de escondernos para no ser vacunados. Pero, vano intento, todos fuimos capturados y puestos a la orden de las enfermeras y enfermeros. La que ponían en la espalda provocaba, un ardor que todavía a tantos años de distancia me parece insoportable. Pero sobrevivimos. Jejeje.

Tres: Al lado en lo que hoy, es el restaurant la Grotta (para quienes conocen Cabimas) llegó un circo. Fui con mis padres. Obviamente disfruté con asombro la función. Y lo mejor: al otro día conocí, de civil, al payaso llamado “Chiruca”. Y me asombraba que no fuera cómico al hablar, sino que era común u corriente. Fue el primer artista al que llegué a ver de cerquita.

Luego, mi papá al conseguir trabajo en el matadero municipal, que quedaba en lo que hoy es el horrendo retén de Cabimas, logró comprarle al señor “Mayía”, Cruz Romero, una casita, media agua, en la cual todavía habitamos. De eso hace ya cincuenta años. De vivir en esta calle con nombre poético: Nuevo Mundo, la cual solo hemos dejado por breves períodos de nuestra vida. Aquí seguimos con el proyecto Misión 89.5 FM, al lado de un colectivo que quiere una mejor Cabimas. Haciendo nuestro humilde aporte.

Pero volviendo un poco atrás, a la casa de Efraín Querales. También recuerdo que desde la ventana de mi casa se veía la calle Nuevo Mundo, y que una mañana pasó una caravana con muchos vehículos, llenos de alegría, y pregunté a mi abuela: ¿por qué pasan tantos carros? Me dijo: porque celebran que hace un año cayó el tirano (Pérez Jiménez). Era el 23 de enero de 1959.

En esos momentos existía el llamado espíritu del 23 de enero, que ya había sido traicionado, pues (transcribo): “El 31 de octubre de 1958, en la residencia del Dr. Rafael Caldera, de nombre «Punto Fijo», se celebró el llamado «Pacto de Punto Fijo», mediante el cual los partidos Acción Democrática, Copei y URD se comprometían a darle un elevado tono al debate electoral y a respetar y hacer respetar el resultado de las elecciones.”. Con esto dejaban por fuera al Partido Comunista de Venezuela (PCV), y marcaban el carácter anticomunista del período que se iniciaba para Venezuela, durante 40 años, y que como todos sabemos defraudó la esperanza de un pueblo.

Mi familia era adeca.

Obviamente, uno seguía a su familia. Y pensaba como adeco. Y lo enseñaron a odiar al “Che Guevara”, a Fidel Castro, a los rusos, a los alemanes (los de Hitler). Todo esto nos duró hasta 1972 en donde abrimos los ojos, al entrar a la Universidad, allá en Barquisimeto. El mundo no era como lo pintaban los adecos, los copeyanos y los gringos. Y abrazamos la causa de la revolución.

Hoy seguimos creyendo en los cambios para nuestro país, los cuales se están dando. No al ritmo y calidad deseados. Pero, avanzamos con la vista al futuro.

Durante todo este tránsito mi mamá Carmen Cordero, me ha acompañado. Vaya este pequeño homenaje a través de la palabra.

Y también a todas las madres del mundo.

Aunque para el capitalismo este sea un día para hacer mucho billete.

Solo tengo un eso y un abrazo para ella. Feliz día y larga viva, mamá.

Pedro Querales C.

C. I. 3.638.188

Presidente Fundación Comunitaria La Misión

pedroqueral@hotmail.com